Si nunca has pedido un préstamo online, el proceso puede parecer una caja negra. En Crevo lo diseñamos para que cualquier persona — sin entrenamiento financiero — pueda entender exactamente qué pasa en cada paso. Aquí te lo explicamos en lenguaje cotidiano.
1. Simulas sin compromiso
El simulador vive en /simulador. Eliges el monto (entre S/ 200 y S/ 2 000), la frecuencia de pago (quincenal o mensual) y el número de cuotas. Te devolvemos:
- La TEA — la tasa de interés anualizada.
- La TCEA — el costo total anual incluyendo comisiones e IGV.
- El importe de cada cuota.
- El monto líquido que recibirás en tu cuenta (monto solicitado menos la comisión de desembolso).
Importante: simular no deja huella en tu historial crediticio. No consultamos centrales de riesgo ni Equifax mientras simulas.
2. Creas tu cuenta y verificamos tu identidad
Si decides avanzar, te registras con DNI, correo y teléfono. Luego completas el proceso KYC subiendo una foto del anverso y reverso de tu DNI y una selfie sosteniéndolo. Toma menos de 2 minutos.
En el backend, verificamos tu identidad contra bases de datos oficiales (usando Truora como proveedor KYC) y hacemos una evaluación crediticia con información disponible del buró de crédito.
3. Recibes la Hoja Resumen y firmas digitalmente
Antes de aprobar tu préstamo te entregamos una Hoja Resumen — un documento de una sola página con todos los costos, tasas y el cronograma de pagos en lenguaje claro. Este formato sigue el estándar de la Resolución SBS 3274-2017 que usan los bancos.
Si estás de acuerdo, firmas digitalmente el contrato con un código OTP que enviamos a tu correo. La firma electrónica simple es válida en Perú según la Ley N° 27269.
4. El dinero entra a tu cuenta el mismo día
Con el contrato firmado, depositamos el monto líquido en la cuenta bancaria que registraste (BCP, Interbank, BBVA, Scotiabank, BanBif, etc.). En días hábiles el desembolso suele tardar menos de 30 minutos.
5. Pagas tus cuotas según el cronograma
Tu dashboard muestra tu próxima cuota con monto exacto y fecha. Puedes pagar con tarjeta de débito/crédito, Yape o transferencia directa. También puedes prepagar parcial o totalmente sin penalidad en cualquier momento — la app recalcula intereses para que solo pagues por los días efectivamente usados.
Resumen
Un préstamo online bien hecho es básicamente un préstamo bancario sin las oficinas, el papel y las esperas. La tecnología no cambia el fondo — cambia la velocidad y la transparencia. Tú deberías saber exactamente cuánto vas a pagar antes de firmar, y poder devolver el dinero adelantado si tu situación cambia.
¿Listo para empezar? Abre el simulador y ve cuánto podrías recibir.